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Fuente: El economista Créditos imagen: Artful Magpie

Las indemnizaciones del conjunto del seguro agrario en 2016 alcanzaron casi los 468 millones de euros. El pedrisco y la sequía fueron los riesgos que más afectaron mientras que frutales y herbáceos, fueron las producciones más perjudicadas.

El ejercicio 2016 puede considerarse como de siniestralidad contenida, con unas indemnizaciones de 467,79 millones de euros y una superficie afectada de 960.000 hectáreas. 

El pedrisco, con 103,61 millones de euros; la sequía, con 68,34 y las lluvias, con una indemnización record para este riesgo de 50,39 millones han sido los riesgos que más siniestros han generado,según informa Agroseguro.

Si atendemos a los cultivos más afectados por las adversidades climáticas, las producciones de fruta son las que registran mayor indemnización, con 104,51 millones de euros. A continuación se sitúan los cultivos herbáceos, con más de 63,73 millones de euros. Las hortalizas y los cítricos son las siguientes con mucha diferencia: 41,15 y 33,81 millones de euros, respectivamente.

En cuanto a los seguros pecuarios, los de retirada y destrucción de animales muertos son los que mayor volumen de indemnización han generado, con 72,52 millones de euros.

Andalucía, Extremadura, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana son las comunidades autónomas más afectadas por las adversidades climáticas que se han sucedido a lo largo de 2016. Entre las cinco acumulan casi el 63% del total.

A pesar de que el invierno comenzó siendo más cálido de lo normal, febrero trajo consigo las primeras heladas. La entrada de una masa de aire polar provocó graves daños a la producción temprana de frutales y de almendros. A continuación, la primavera resultó lluviosa, lo que hacía prever en general una buena cosecha de cereales, excepto en Andalucía, donde la extensión de la plaga del comúnmente conocido como "mosquito del trigo" (Mayetiola Destructor), que resulta incontrolable, causó graves daños.

Las altas temperaturas del verano, que se prolongaron hasta bien entrado septiembre, no fueron especialmente dañinas, aunque sí causaron daños en girasol y olivar. Además, desde el final de la primavera y prácticamente a lo largo de todo el verano se sucedieron varios episodios tormentosos con pedriscos de gran intensidad, entre los que destacan los registrados en Badajoz y Cataluña.

Por último, durante los últimos meses del año se produjeron distintos episodios de lluvias intensas, sobre todo durante los meses de noviembre y diciembre, con importantes daños por inundaciones, así como daños causados directamente por las lluvias, en especial en las comunidades autónomas de Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia.